Llevamos mucho tiempo leyendo y escuchando las ya innumerables protestas sobre la relación económica entre institución y artista.
Para la mayoría de los manifestantes, esa relación es lenta y tediosa, de una espera casi infinita, y la necesidad del artista hace que además sea tensa y casi agresiva.
Lo sentimos pero no estamos de acuerdo.
Tenemos una imagen (que contiene aproximadamente mil palabras) que demuestra todo lo contrario: la institución agiliza los tiempos de forma eficaz y hace esperar al artista lo mínimo posible.
El pasado
1 de abril varios miembros del colectivo Left Hand Rotation se encontraban pegando
esquelas con nombres de muertos en la Matanza de Badajoz (trágico episodio de la Guerra Civil) en un muro de la capital extremeña. Dos señores con gorra, armados y con petos amarillo fosforescente, se acercaron y, después de algunos ruegos y oraciones, tomaron nota de los documentos identificativos (datos que no vamos a publicar aquí para no hacernos publicidad).
Tan sólo 360 horas después (o lo que es lo mismo, 15 días) esos miembros de Left Hand Rotation habían recibido en el buzón de su casa este documento que podéis ver a continuación. Juzgad vosotros mismos y decidnos si, 360 horas no es un tiempo lo suficientemente corto como para decir que las relaciones económicas entre institución (en este caso el Ayuntamiento de Badajoz) y artista (en este caso unos servidores) son bien fluídas y los tiempos de espera fantásticamente cortos.