miércoles, 9 de julio de 2014

Arminius Vambery: el espía viajero que creó Drácula

Arminius Vambery (1832-1913, húngaro de nacimiento) fue profesor de Universidad, políglota y conocido a mediados del siglo IXX por sus numerosos viajes.

En aquella época, en su afán por colonizar cada vez más tierras, Rusia y Gran Bretaña crearon el primer antecedente de la Guerra Fría, llamado por los historiadores 'El Gran Juego', en el que abundaban las conspiraciones, traiciones y espías entre ambos bandos. Según cuentan, Arminius Vambery fue uno de esos espías. Gran Bretaña le propuso hacer un detallado estudio de las tierras de Oriente Próximo (en aquel momento en  los planes coloniales rusos) y Vambery no dudó en ocultarse tras un disfraz de derviche y viajar en una caravana musulmana durante meses para cumplir su cometido. Las vivencias de este increíble itinerario por Turquía y el Imperio Persa fueron recogidas en su libro "Viaje al Asia Central".

Arminius mantuvo amistad con el escritor Bram Stoker, al que dejó boquiabierto con varias historias  en una cena celebrada dentro de la Sociedad esotérica Golden Dawn, a la que pertenecían ambos: uno de los materiales recogidos por Vambery en sus viajes fue el misterioso Visumetrepertum: se trataba de un informe médico desarrollado por el ejército serbio en 1732 y que recogía, supuestamente, un extraño caso de vampirismo en una aldea llamada Medvedjia, en la que aconteció una plaga de vampiros comandada por un lugareño llamado Arnod Paole, cuyo cuerpo fue exhumado y atravesado con una estaca. Al hilo del Visumetrepertum, Vambery habló a Stoker a cerca de Vlad Draculea, príncipe de Transilvania conocido como Tepes ("Empalador"), historia que encandiló aún más a Stoker.

Y esa, allá por 1890, fue la conversación que presuntamente inspiró la historia de la novela "Drácula" de Bram Stoker.